Sendero Azul Parque de los Cabezos (Islantilla-Huelva)

Este sendero nos permi­te admirar una zona boscosa de nuestro litoral además de mostrarnos una amplia vista de las playas.

El Parque de los Cabe­zos se alza sobre una forma­ción geológica del cuaternario como se puede advertir en los relieves rugosos y estriados de coloración variada que van desde los amarillos hasta los rojos cobrizos, bordeando durante todo el recorrido un campo de golf de 27 hoyos.

La vegetación que compone este parque es la característica de un bosque mediterráneo, aun­que contenga especies introducidas no hace mu­cho tiempo.

Después de atravesar el puente, cruzare­mos la carretera para acceder hasta el camino de hormigón que seguiremos. En este punto nos en­contramos con la vegetación que va a predominar en este área. En cuanto a los árboles, las conífe­ras son más abundantes tanto en número de espe­cies como de ejemplares, siendo las más abundan­tes: el Pino piñonero Pinus pinae y el Pino marítimo o resinero Pinus pinaster, introducidas en la zona para cubrir la gran demanda de madera por parte de la carpintería de ribera, actividad de gran auge a principios del siglo XX.

Mezclados con los pinos nos encontramos con el eucalipto, del que se obtiene principalmente pasta de papel y esencias medicinales: Eucalyptus globulus Eucalyptus camaldulensis.

Entre la vegetación de matorral que comenzamos a ver resaltar la jara pringosa Cistus ladanifer(de flor blanca o con una mancha púrpura en el centro de sus pétalos). Este es un arbusto muy importante pues tiene usos muy variados como la extracción del ládano (goma resinosa) para fijar el olor de los perfumes, utilizado por empresas france­sas de cierto renombre.

Continuando el recorrido vemos como la ve­getación se va separando un poco del sendero para ocupar las laderas del cabezo y los fondos de los distintos regajos que existen, buscando la mayor humedad posible.

El romero Rosmarinus officinalis, el lentis­co Pistacia lentiscus, la aulaga Genista anglica, etc. son otros de los arbustos más abundantes ofreciendo al recorrido un colorido y olor muy espe­cial.

 Llegados a la perpendicularidad del hotel Confortel, donde podemos descansar en el banco que nos ofrece el camino, tenemos la posibilidad de observar el auge que ha tenido el turis­mo en los últimos años a través de la gran cantidad de edifica­ciones que se alzan justo a pie de playa.

Justo frente a nosotros, tenemos la playa de Islantilla, de reciente creación urbanística, y más hacia levante la playa de La Antilla, cuyas pri­meras edificaciones corresponden a la Barriada de los pescadores, primer núcleo poblacional de dicha playa y donde todavía se practica una pesca artesanal.

Continuando el sendero, llegamos hasta un área de reposo con un estanque artificial donde podemos observar con gran detalle la formación geológica de este parque litoral.

Después de cruzar la carretera para conti­nuar con el sendero, nos encontramos una vegeta­ción más frondosa y por tanto un lugar bastante adecuado para poder observar la avifauna aquí pre­sente.

Las aves de este lugar también son varia­das, aunque su observación nos llevará algún tiem­po y paciencia. Entre las más abundantes podemos citar: la abubilla Upapa epops, el rabilargo Cyanopica cyanus, el mirlo Turdus merula, el go­rrión Passer domesticus y alguna gaviota despis­tada de la playa.

Después de una subida algo pronunciada nos encaminamos hacia el final del recorrido donde nos encontramos con los únicos ejemplares de alcor­noque Quercus suber que se encuentran en todo el recorrido, y también los más antiguos. En esta zona podemos observar algunos huecos caracte­rísticos de las madrigueras de conejos y erizos.

A unos 100 metros del cruce de La Antilla nos saldremos de la senda de hormigón para con­tinuar por la tierra hasta la carretera donde finaliza el sendero.

Para realizar el regreso al punto de partida, os sugerimos cruzar la carretera (con mucha pre­caución) y continuar por el paseo de Islantilla has­ta el punto de partida. Pero si os ha sabido a poco, podéis volver sobre vuestros propios pasos.

Con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica

 

fb.png