Sendero Enebrales de Punta Umbría (Punta Umbría-Huelva)

Los excepcionales valores naturales y paisajísticos que ofrece `Enebrales de Punta Umbría´ pueden disfrutarse a través de un carril bici de aproximadamente tres kilómetros de longitud que recorre paralelamente todo el paraje y por medio de seis senderos de madera que discurren hasta la magnífica playa de Punta Umbría. El Paraje Natural `Enebrales de Punta Umbría´ se localiza en el término municipal de Punta Umbría, al suroeste de la provincia de Huelva, y tiene una extensión de 162 hectáreas.

Enebrales de Punta Umbría fue declarado Paraje Natural en el año 1989, recogido en el art. 6 de la Ley 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el Inventario de Espacios Naturales de Andalucía, y se establecen las medidas adicionales para su protección (BOJA núm. 60, de 27 de julio de 1989). Es zona LIC (Lugar de Interés Comunitario), conforme a la Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y la flora silvestres.

Lo más destacable de este espacio protegido es el bosque mixto de enebros (Juniperus oxycedrus subsp. macrocarpa) y sabinas (Juniperus phoenicea subsp. turbinata), siendo una formación escasa en el litoral andaluz. Las especies de flora y fauna que habitan en él soportan condiciones muy extremas, como son el sustrato arenoso y poco fértil, las altas temperaturas y la baja disponibilidad de agua. Sin duda, el enebro costero es el elemento natural que da más significado a la declaración de este espacio protegido como paraje natural debido a que en él se localiza una población aproximada de unos 300 pies de enebros marítimos, bien conservados. Es por tanto, la mayor reserva de la provincia de Huelva tras la existente en el Parque Nacional de Doñana. La fragmentación del enebral costero en el litoral andaluz es lo que llevó al enebro a ser incluido en el Libro Rojo de la Flora Silvestre Amenazada de Andalucía como Especie en peligro de extinción y en el Catálogo Nacional como especie críticamente amenazada. Los enebros y sabinas, especies más características, aparecen acompañados de ejemplares de pino piñonero (Pinus pinea), lentisco (Pistacia lentiscus), jaguarzo blanco (Halimium halimifolium), romero (Rosmarinus officinalis), jara morisca (Cistus salvifolius), espino negro (Rhamnus oleoides), cardo marítimo (Eryngium maritimum) y numerosas especies mas. Cabe resaltar además la presencia de Gaudinia hispanica.

Respecto a la fauna, puede destacarse la presencia de reptiles como la lagartija colilarga (Psammodromus algirus), la lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus), la lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus), el lagarto ocelado (Lacerta lepida) y el camaleón (Chamaeleo chamaeleon), como especie más sobresaliente dada la escasez de sus poblaciones en nuestra provincia. En cuanto a aves, cabe reseñar las paseriformes como el carbonero común (Parus major), la curruca capirotada (Sylvia atricapilla), la curruca rabilarga (Sylvia undata), el herrerillo común (Parus caruleos), el verderón común (Carduelis chloris), el jilguero (Carduelis carduelis), el rabilargo (Cyanopica cyanus), la urraca (Pica pica) y la abubilla (Upupa epops), entre otras. El equilibrio de este ecosistema es muy sensible a los factores externos y esto se debe a que tanto su flora como su fauna están muy especializadas en un medio arenoso pobre en nutrientes y duras condiciones meteorológicas, como las altas temperaturas y la baja disponibilidad de agua. 

La riqueza biológica del paraje puede observarse en cuatro zonas en banda bien diferenciadas donde se encuentran especies de flora y fauna distintas, dependiendo del lugar. En la banda más próxima a la línea de costa se localizan las dunas embrionarias, que son arenas móviles con poca vegetación, entre la que destaca el barrón (Ammophila arenaria) y el lirio marítimo (Pancratium maritimum). Le siguen las dunas secundarias, que presentan una mayor densidad de vegetación capaz de fijar la arena y diversidad de especies, entre las que destacan la retama (Retama monoesperma), la camarina (Corema album) y el romero (Rosmarinus officinalis). Más al interior se encuentra el enebral sabinar acompañado por el pino piñonero. El estrato arbustivo está dominado por especies de matorral mediterráneo como el lentisco (Pistacea lentiscus), el romero (Rosmarinus officinalis), el torvisco (Daphne gnidium), la jara morisca (Cistus salvifolius), jaguarzo (Halimium halimifolium, Halimium commutatum) y palmito (Chamaerops humilis). También se encuentran especies de fauna de gran interés como el camaleón (Chamaeleo chamaeleon). Por último, la vegetación dominante en el pinar es un bosque de coníferas, principalmente pino piñonero procedente de repoblaciones efectuadas a principios del siglo XX con intención de fijar las dunas. El pino está presente de forma abundante en la costa andaluza, siendo una especie colonizadora y de crecimiento rápido. Esta sección es la que presenta más diversidad, apareciendo el pino acompañado de matorral mediterráneo típico de otras zonas del paraje y de especies de exclusivas de esta unidad como la jara pringosa (Cistus ladanifer), el matagallo (Phlomis purpurea) o el mirto (Myrthus communis). Las especies faunísticas del pinar son la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), la tortuga mora (Testudo graeca), el rabilargo (Cyanopica cyanus), la urraca (Pica pica) y la abubilla (Upupa epops), entre otras especies de aves.

Con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica

 

fb.png