8. Geología del Cabo Udra

Las rocas de Cabo Udra corresponden a granitos de origen ígneo que se originaron durante la orogenia hercínica. Estos granitos se formaron a gran profundidad debido a las altas presiones y temperaturas que provocaron que la corteza se fundiera, dando lugar a magmas que al enfriar dieron lugar a estas rocas. Las condiciones de este proceso se originaron con la colisión de un pequeño continente denominado Armórica, que corresponde a la Galicia occidental, con el borde occidental de la Península Ibérica, en la que quedó desde entonces inclusa.

Desde el Triásico al final del Cretácico (251-65 m.a.) tuvo lugar la fragmentación del supercontinente Pangea II, originado la apertura del Atlántico y la formación de la costa gallega. La erosión ya tenía, en este momento, reducida la gran cordillera que origino la orogenia a una extensa llanura. La consiguiente pérdida de peso de la corteza conlleva el ascenso de la base de aquellos sistemas montañosos, en un proceso denominado isostasia, por lo que afloran a la superficie los granitos de Cabo Udra formados a decenas de quilómetros de profundidad. En la última glaciación el nivel estuvo 120 m por debajo del nivel actual, al estar retenido un gran porcentaje de agua en forma de hielo en los glaciares y cascos polares. Al acabar el período frío el nivel fue ascendiendo hasta ocupar los valles fluviales que dieron lugar a las rías. Las partes más elevadas como Cabo Udra quedaron emergidas, así como otras también elevadas pero más alejadas que dieron lugar a islas como Ons y Sálvora.

Con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica

fb.png