5. Cordón dunar

Constituye un ambiente clave para la estabilidad de la costa, las formaciones arenosas dunares permiten equilibrar el sistema sedimentario litoral ante eventos energéticos erosivos.

Se trata de un ecosistema de gran valor y peculiaridad caracterizado por unas condiciones extremas de limitación de aguas, movilidad de sustrato y concentración de sales.  Las especies vegetales que podemos encontrar son por ejemplo el barrón (Ammophila areanria) o la grama marítima (Elymus farctus), y sobre todo la especie protegida azucena marítima (Pancratium maritimum).  Además, sirven para el crecimiento de una interesante flora con una gran adaptabilidad al medio inhóspito que representa la salinidad del mar.  Esta vegetación sirve de refugio a un  elevado número de aves, que cruzan el estrecho hacia sus cuarteles de invernada.  Los reptiles encuentran un hábitat perfecto para su supervivencia: culebras, lagartijas, o el lagarto ocelado (Timon lepidus), destacando el camaleón común (Chamaeleo chamaeleon).

Con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica

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