11. Tsunami de Lisboa 1755

La costa de Conil de la Frontera fue de las más afectadas por las olas en el litoral español.  Los historiadores y geólogos identifican hasta 3 gigantescas olas de 8.5 metros de altura las que barrieron la costa de Cádiz el 1 de noviembre de 1755.

El tsunami se generó como consecuencia del terremoto de Lisboa.  La intensidad del terremoto fue muy notable y su efecto se sintió prácticamente en todo Europa, por lo que se le atribuye una magnitud de 8-8.5 en la escala de Richter. 

La población desconcertada contemplaba el extraño efecto de la retirada del mar, mientras hasta al menos 3 olas con altura que oscilaban entre 2.5 y 10 metros avanzaba hacia la costa.  Las olas unido a la pleamar existente provocarían grandes daños en las infraestructuras costeras además de la pérdida de más de 1000 vidas humanas en las provincias de Cádiz y Huelva.   

La zona de Castilnovo fue testigo de los efectos del Tsunami de 1755, un antiguo poblado de nombre Conilete en las inmediaciones de la Torre de Castilnovo que según la tradición oral fue engullido por el mar.

Las ruinas de este poblado aún son visibles, aunque gran para de sus ruinas sirvió durante años para que los vecinos del Palmar construyeran sus casas.  El recinto amurallado de la torre de Castilnovo desapareció, así como las distintas edificaciones entorno a ella.  Solo sobrevivió al tsunami la actual Torre de Castilnovo, único testigo vivo de aquel suceso histórico que sobrevino un día noviembre de 1755 en la siempre tranquila costa de Conil de la Frontera.

Pocas son las referencias escrita de aquel episodio; una de ella es recogida por la Real Academia de la Historia en 1756 que dice algo así:

«[…] Comenzó el temblor a las 9 y media de la mañana y duro 7 u 8 minutos, y no tuvo por entonces otro efecto que el susto; pero una hora después salió el mar con ímpetu furioso, y arruino la fuerte Casa Chanza del Duque de Medina Sidonia en la mayor parte, y la antigua que tenía en Castilnovo, llevándose las barcas, redes y aprestos de la Almendraba, y pesca de atunes; destruyó también cinco casas contiguas, la Fuente pública, y la torre de la Costa que llaman Chiquita que dividió en tres pedazos, y lanzo a larga distancia. Se ahogaron 24 personas de todas edades, y entre ellas el Administrador del Duque; 599 cabezas de ganado; 120 vacunas, 3 caballerías mayores y 46 menores, y como entro el agua legua y media por partes no solo inundo el Prado de Potros, sino que inutilizó muchas sementeras, y todo el terreno que cubrió de broza y arena […]».

Con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica

fb.png